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Ni tú ni el 2021 tenéis nada a compensar

Ya ha llegado el 2021 y tiene mucha presión encima.

El 2020 ha sido un año que sin lugar a dudas pasará a la historia como uno de los años más… caóticos.

Así que se espera mucho de este nuevo año 2021, con 365 oportunidades y todo lo Mr. Wonderful que quieras… que ya ha empezado raruno (o simplemente el tiempo sigue su curso y se la pela el calendario gregoriano).

Además, ya han terminado los festivos de Navidad y la semana que viene ya vuelve a ser una semana «normal».

Una semana de curro, rutinaria.

Ahí está el tema, en la rutina. Vemos la rutina como algo malo, desagradable, negativo… Si antes nos vendían el concepto de que para ser feliz necesitas comprar una casa, un coche, tener un buen trabajo, formar una familia, hacer ejercicio y comer natural, ahora se le suma el tener que ser productivo.

De modo que las conductas compensatorias derivadas de todos los ideales que hemos «comprado» a la sociedad, se agravan.

Es enero y toca «compensar» todo lo que hemos comido, todo el ejercicio que NO hemos hecho y todos los festivos que no hemos trabajado (ya que, por lo visto, eres lo que haces).

Enero no es un mes para compensar nada. De hecho, en psicología, compensar muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy pocas veces resulta adaptativo.

Una dieta restrictiva puede acarrear problemas psicológicos relacionados con la alimentación (anorexia, bulimia, sobrepeso…). Hacer ejercicio para «compensar», es decir, de forma excesiva, puede llevar a los mismos resultados. Y pasa igual con todo lo que supone tener unas expectativas elevadas, obsesionarse con ellas, tener cierta rigidez mental y poca tolerancia al fracaso o a la frustración para que acabemos petando por algún lado u otro.

Levantarte a las 5 de la mañana no te va a ayudar a ser más productivo. Dormir lo hará.

El objetivo no debería ser hacer conductas de compensación por habernos sobrepasado estas fiestas. Si te has pasado, tenlo en cuenta para las siguientes fiestas, pero por el momento, simplemente vuelve a la rutina. Ni tú ni el 2021 tenéis nada a compensar.

Sin obsesiones.

Sin ansiedad.

Sin compensaciones.

No eres tu nivel de productividad.

No eres tu aspecto.

No eres tus posesiones.

¿Quién eres?

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